miércoles, 22 de febrero de 2017

Los conceptos antiguos de imagen y la prohibición de su elaboración






Para adentrarnos al mundo del retrato es preciso comprender a este artefacto como una imagen. De acuerdo con Fernando Zamora Águila, la imagen se ha definido con las palabras imago, eikon y eidolon.

“En el entorno febrero, tal como se ha plasmado en los textos bíblicos, la imagen material está cargada de sentidos negativos. Según Alain Bensacon, una treintena de vocablos hebreos afines a la noción de imagen tiene significados como `vanidad, nada, mentira, iniquidad... inmundicia, excremento, soplo, cosa vana, abominación´... El común denominador a todas estas nociones es –de acuerdo con Zamora Águila–la implicación de falsedad y engaño.

Para Zamora Águila, la tradición hebrea se llega a enlazar con la griega y posteriormente con la tradición cristiana; por ejemplo, la palabra eidolon (ídolo) contiene un valor fuertemente negativo, ligado a la falsedad de toda representación visual. Además, la eidolon podría degenerar con facilidad en la idolatría. Es decir, el culto a un ídolo era rechazado. Al abundar más sobre el concepto de eidolon, este investigador de la UNAM afirma que en el mundo latino significaba inicialmente “fantasma de un muerto”, o bien “espectro”, y después imagen o retrato de una persona desaparecida.

En Filosofía de la imagen, expone que el significado de la palabra Eikon, de origen griego, se entendía como la representación de una cosa existente, mientras que eidolon era la representación falsa de lo que no existe. De tal modo, eikon estaría relacionada con la palabra Ícono, que comprendemos como semejanza. Además, el Eikon pertenece al mundo de las apariencias y no es más que una física de la forma... Asimismo, afirma que en Platón, la imagen visual o “ícono (eikon) se relaciona con la imitación (mimesis) y ésta es descalificada por el filósofo como una mentira, engaño, seducción, irracionalidad, corrupción de las almas.

Por otra parte sobre la prohibición de las imágenes, el investigador Alain Besancon observó que en el Antiguo Testamento se entrelazan dos temas que se vinculan con la imagen: “la prohibición absoluta para elaborar imágenes y la afirmación de que existen imágenes de Dios". En el texto bíblico se subraya que Dios es celoso y no tolera que su pueblo “tenga otros dioses delante de él”, y por lo tanto prohíbe las imágenes  y su culto. “Y así proscribe toda representación, ya sea de lo que está en el cielo –los dioses–, o de lo que está en la tierra”.

No obstante, según Besacon, cuando apenas se selló la alianza con Dios, el pueblo la rompió al pedir dioses por delante para adorarlos. Per ello no representa una especie de traición, sino que el pueblo sólo quería poseer una imagen que hiciera visible a Dios, para comprenderlo de tal modo. Es decir, el pueblo no había cambiado de Dios, sino que sólo quería una manifestación visible, una imagen. Pero Dios lo que deseaba era evitar la idolatría (eidolon).

Véase:

-Alain Besancon, La imagen prohibida. Una historia intelectual de la iconoclasia (Madrid: Ediciones Siruela, 2003).
-Fernando Zamora Águila, Filosofía de la Imagen, (México: UNAM-ENAP, 2007).




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